Barbaridades

De vez en cuando en los medios de comunicación, cualquiera, aparecen escritos de gente inculta, rayando el analfabetismo histórico que raya la barbaridad y la necedad, sobre todo llevados por una especie de rencor inexplicable. Generalmente intento que no me afecte, pero últimamente los comentarios se publican sin el más mínimo pudor por la Historia de nuestros pueblos, que en caso de Isidoro Berdié (¿de origen francés? ¿y aragonés?) es incomprensible teniendo en cuenta los miles de aragoneses que se dejaron la piel en favor de Catalunya y de la pérdida de sus privilegios, como así mismo los de Aragón?

Todavía me produce mayor desaliento el hecho de que un medio de comunicación aragonés publique una BARBARIDAD como la que yo he leído y reproduzco.

Pero quisiera narrarle, al señor Berdié, y a mis queridos lectores, algunos párrafos de una de mis publicaciones, hasta donde se remonta la Historia de Catalunya. O si lo prefieren de la tierras donde situamos a Catalunya.

Herodoto ¿tendrá que buscar quién fue señor Berdié), considerado como el padre de la Historia, nos dice que los foceus de Grecia fueron los primeros navegantes que, costeando la mar Adriática, pasaron a la mar Tirrena y desde allí llegaron a las costas catalanas.

La llegada de los foceus a Ampurias (unos seiscientos años antes de Cristo) se produjo desde Massàlia (Marsella) y por ello le pusieron el pomposo nombre de “Emporion” que quiere decir mercado, señor Berdié.

Se establecieron en una pequeña isla, hoy desparecida por la acción de la mar y se  unió a  tierra firme en San Martín de Ampurias, aprovechando el buen refugio que ofrecía aquel rincón y para poder dirigirse tierra adentro por los ríos Ter y Fluviá.

Seiscientos cincuenta años antes de Cristo, los fenicios llegaron a la isla de Ibiza (¿sabía usted que muchos siglos después fue conquistada por catalanes, valencianos y aragoneses al mando del joven rey Jaime I?) Allí establecieron su primera base comercial. Desde las Pitiüses establecieron relaciones con los pobladores catalanes y del País Valenciano, así como de otras poblaciones de la península ibérica.

Hasta aquí, señor Berdié, está demostrado que el desarrollo de la cultura ibérica hasta la llegada de los romanos, fue consecuencia de los contactos entre los navegantes llegados por mar y los pobladores de las costas catalanas.

Los romanos se aliaron con los griegos y eso permitió utilizar las bases ya establecidas para el comercio. Ellos llegaron a dominar, doscientos años después, toda la costa hasta el cabo de Palos muy cerca de Quart-Hadaschat (Cartagena) lo cual nos conectó con el resto de la Mare Nostrum.

A pesar de la crisis del imperio (trescientos años d.C.) desde Tarraco, Barcino y Ampurias se mantuvo el contacto con Italia.

Después de la llegada de los visigodos, también por mar, quienes intentaron conservar las tradiciones y la cultura romana (que es nuestra base cultural), no pudieron contener la fuerza conquistadora de los sarracenos en el año 711.

En el siglo X, Mallorca fue anexionada al emirato de Córdoba y la isla se convirtió en una base envidiable para las incursiones corsarias a las costas catalanas.

En el siglo XII la flota comercial catalana ya realizaba singladuras con productos propios de esta tierra como el aceite, la miel, pieles, cuchillos y armas y tenían como destino otras poblaciones de la península ibérica navegando en cabotaje hasta Tortosa, Valencia, Almería, Ceuta, Melilla y todo Marruecos.

En el terreno de la política internacional que usted menciona, en aquel tiempo Jaime I se vio presionado por la creciente rivalidad con el rey de Francia. En el tratado de Corvell casi se resolvió el conflicto, sobre la base que Paris se quedaba con todo el mediodía francés, mientras que al monarca catalán se le respetaba su territorio. La disputa se trasladó fuertemente a la Mediterránea central y el Casal de Barcelona no aceptó nunca el dominio de los angevines, presionando al rey francés para que sus protegidos abandonasen Sicilia.

Mas tarde la guerra contra Pedro el Grande se organizó en dos frentes: uno en la mar y el otro en el norte de Catalunya.

Finalmente Roger de Lauria a pesar de la superioridad numérica francesa apresó la nace capitana con Carlos de Salern, hijo de Carlos de Anjou…

Y ahora, señor Berdié, o cualquier querido lector, tome la decisión que quiera.  Puede adoptar la postura que crea más conveniente, yo he puesto por escrito un resumen que se remonta a centenares de años antes de Cristo con argumentos suficientes para que pueda hacerlo. Y lo he hecho luchando por ser objetivo, aunque interiormente no lo soy, por culpa de gente como usted.

No obstante antes de decidirse, recuerde que la guerra que acabó con los derechos, instituciones y costumbres de Catalunya (y también de Valencia, de Aragón, de Mallorca…y antes con todos los  de los pueblos de España) fue consecuencia de una guerra que NO enfrentaba a castellanos y catalanes. Recuerde bien que fue una guerra entre un rey de origen francés (Felipe V, nieto del Gran Delfín de Francia) y otro rey de origen germánico, (Carlos de Austria) que se enfrentaron por conseguir la corona y las tierras de España.

Las contribuciones de Portugal, Países Bajos, Inglaterra, Prusia o Austria… no fueron por estar a favor o en contra de unos u otros, fue para obtener unos beneficios territoriales y comerciales todos ellos en contra de los intereses de los españoles; catalanes y castellanos.

El soldado atacante andaluz, madrileño, extremeño o gallego y el soldado defensor catalán, valenciano, mallorquín o aragonés, lucharon y se masacraron entre sí defendiendo un objetivo completamente indocumentado para ellos; que un francés o un austriaco se hicieran con la propiedad de nuestra península.

Intente que no le pase lo mismo a usted, tomando el camino equivocado.

Si quieren puedo seguir…