CATALUÑA FUE CONQUISTADA POR CASTILLA.

Cataluña fue conquistada por CASTILLA.

El territorio de Cataluña ha compartido siempre, desde la Antigüedad, el destino político del resto de la Península Ibérica. Cataluña y España no son dos realidades que se pueden poner cara a cara, una frente a la otra. No se pueden enfrentar.
Los nacionalistas acostumbran a poner la fecha de 1714 como el origen de esta opresión: Cuando Felipe V abolió las instituciones catalanas, después de la caída de Barcelona frente las tropas borbónicas. Después que éste reconociera su soberanía política y administrativa en las Cortes Catalanas. Los intereses comerciales del grupo conocido como “els vigatans” se alió –sin representatividad institucional- a los ingleses y esto hizo reaccionar a Felipe V violentamente contra los acuerdos que habían tomado.
En aquel momento, Cataluña ya formaba parte de la Corona Hispánica, desde el siglo XV, fruto de un proceso de reunificación peninsular. Este proceso de reunificación arranca ya desde el momento de los contados de la Marca Hispánica como por ejemplo Ribagorza, Urgel, Cerdaña, etc., los cuales se unieron bajo el caudillaje del Conde de Barcelona. Después, encontramos la integración de éste en la Corona de Aragón. Finalmente, la unión personal de ésta con la Corona de Castilla primero, y la de Navarra después.
Esta reunificación hizo volver otra vez a la unidad política que gozaba la Península desde la Antigüedad Romana.
Por lo tanto, en 1714, Cataluña no era un país independiente que fue conquistado por un país extranjero, sino que ya formaba parte, desde hacía dos siglos, de la Corona Hispánica, y desde la Antigüedad Romana, de una misma unidad político-cultural.
Por otra parte, en 1714, los catalanes –en realidad “els vigatans”- que luchaban contra los borbones -no contra los castellanos- no querían en absoluto la independencia, sino que luchaban para que el candidato austríaco se convirtiera en titular de la corona española, y no el pretendiente francés, que era Felipe de Anjou y de esta manera obtener una primacía en los intereses comerciales y financieros de un poderoso grupo de entidades financieras.
En efecto, tanto el Conseller en Cap, Rafael Casanova, como el general Villarroel, que mandaba la tropa, manifestaron siempre claramente que luchaban por nuestros fueros y por la Corona de España.
No había, por lo tanto, en 1714, ninguna reivindicación soberanista.
Los hechos de 1700-1714 se pueden resumir así: “Antes de 1700 Catalunya no era independiente, sino que era un territorio con instituciones propias integrado dentro de la Corona Española desde hacía siglos. Aquel año, el rey Carlos II (de España, incluida Catalunya) murió sin descendencia y se inició una guerra de Sucesión al trono (no de Secesión soberanista) entre dos candidatos: Felip de Anjou -francés- y Carlos de Habsburgo -alemán-. En todos los territorios de la Corona hubo seguidores de uno y otro candidato.
Las instituciones catalanas primero juraron fidelidad a Felipe de Anjou (Cortes de 14 de enero de 1702, en Barcelona), pero después del acuerdo con “els vigatans” una flota anglo-holandesa a favor de Carlos desembarcó en el río Besós (el 25 de agosto de 1705) y conquistó Barcelona ante la indiferencia de la población. El 16 de octubre las instituciones catalanas reconocieron a Carlos como rey de España.
Finalmente, la guerra acabó con la renuncia de Carlos al trono (pues había sido elegido Emperador del Sacro Imperio) y Felipe V no tuvo oposición: amnistió a los dirigentes de la revuelta austracista, pero abolió las instituciones catalanas, creando un estado centralista a imitación de la Francia de aquel momento de acuerdo con su abuelo,; el rey de Francia.
Las instituciones del siglo XVIII eran estamentales, propias del feudalismo: representaban a la aristocracia, a la burguesía y al alto clero. Defendían, por lo tanto, los intereses de estos. No existía un Parlamento como el que conocemos hoy en día, ya que soberanía nacional y popular son conceptos posteriores, no conocidos en el momento de los hechos”.
En conclusión: Sólo encontramos mitos y manipulaciones, con la finalidad de modelar la Historia a los intereses de algunos políticos.
Sin embargo otra cosa es que el pueblo catalán ansíe su independencia, es justificable y comprensible, pero debe hacerlo conociendo la verdad y no las maniobras de unos políticos con intereses partidistas.
Decía Josep Plá: “La historia romántica (base del nacionalismo) es una historia falsa.. ¿Tendremos algún día en Catalunya una historia auténtica y objetiva?. ¿Tendremos una Historia que no contenga las sandeces de las historias puramente románticas que van surgiendo por todas partes?.