EL DOLOROSO COMPROMISO DE CASPE.

EL DOLOROSO COMPROMISO DE CASPE.

Otra oportunidad perdida para Catalunya.

A la muerte del rey Martín “El Humano” de Aragón, sin descendencia legítima y sin dejar un claro sucesor a la corona de forma legal, levantó muchos problemas políticos y dinásticos. 
La falta de un testamento público ocasionó muchos problemas. El día anterior al fallecimiento del rey Martín, éste recibió en su dormitorio, a la condesa de Urgell, tía del monarca. Margarita de Monferrato, condesa de Urgell quería que el rey, antes de morir, dejara por escrito el nombre del heredero al trono de Aragón a su hijo, Jaime II de Urgell, primo del mismo. Aún habiendo visitado por entonces al rey, la condesa de Urgell, no consiguió nada a su favor.
Las cortes catalanas reunidas acordaron pactar con las de Aragón, Mallorca y Valencia, la elección de un nuevo monarca, entre los miembros masculinos más cercanos al difunto rey. 
Se eligió al pueblo de Caspe en Aragón para reunir a los pretendientes al trono. Durante dos años y durante el interregno, el reino de Aragón fue gobernado por las propias cortes sin una cabeza visible que les dirigiera.
Aragón y Catalunya aportaron al duque de Calabria los siguientes candidatos:
Luís de Anjou y Aragón, (sobrino nieto de Martín y nieto de Juan I de Aragón). 

Jaime II, conde de Urgell, (yerno de Pedro IV de Aragón, cuñado de los dos últimos reyes aragoneses, bisnieto de Jaime III de Mallorca y nieto del marqués Juan II de Monferrato y de los emperadores de Bizancia) y a Federico de Aragón, (hijo ilegitimo del difunto rey, Martín. 
Los mallorquines apoyaron la candidatura de Urgell.
Valencia aportó como pretendiente al duque de Gandia, Luís de Aragón, (tío de Martín I- nieto del rey Jaime II de Aragón).
Castilla no quiso quedarse fuera y quiso aumentar la lista de pretendientes, al infante Fernando de Antequera, (sobrino carnal por vía materna de Martín I y hermano del monarca castellano. También debemos decir que era nieto de Pedro IV de Aragón). Fueron elegidos tres representantes compromisarios por cada territorio pertenecientes a la Corona de Aragón y representando a las cortes de Catalunya, Valencia, Aragón y Mallorca.

Fray Vicente Ferrer (futuro San Vicente Ferrer) conocido dominico, que también era el confesor del papa Luna. Le acompañó su hermano Fray Bonifacio Ferrer, prior cartujano y consejero del antipapa. Ambos fueron enviados por Valencia y en nombre del antipapa Luna. También Valencia envió a Genis Rebassa que “casualmente” no pudo asistir por enfermedad, por lo que fue reemplazado por Pere Beltran. 

El obispo de Huesca, Domingo Ram; Francisco de Aranda, cartujano y Berenguer de Bardaixí, jurista de reconocida fama, todos enviados por Aragón.

El consejero barcelonés, Bernat de Gualbes (un burgués que también representaba a los ricos burgueses catalanes y era abogado del antipapa Luna),
Guillem de Vallseca (jurista y letrado general de las Cortes Catalanas) y el arzobispo de Tarragona,
Pere de Sagarriga, por Catalunya.
 Arnau des Mur y Berenguer de Tagamanent, un abogado y un noble de Palma.
También a Jaume Albertí, un jurista de Inca fueron enviados por Mallorca, pero injustamente, al llegar a Caspe fueron devueltos a la isla sin poder participar en la elección.
¿Por qué dos años de interregno? ¿Por qué se tardo tanto en elegir al nuevo rey?. Hubo cuestiones políticas por medio bastante graves y las comisiones de cada territorio que configuraba el reino de Aragón se lo tomaron con mucha calma, sobre todo para ellos era muy delicado elegir a los candidatos que convenía para cada territorio. Se necesitaba tiempo para estudiar a cada personaje, y a parte de todo esto, un suceso terrible alargó la fecha de reunión de todos. El asesinato del obispo de Zaragoza, Garcia Fernández de Heredia, anterior obispo de Vic, que fue hallado muerto en junio de 1411. Los cronistas de la época apuntaban que el presunto asesino era un familiar del antipapa Luna, Antón de Luna. Catalunya y Aragón en seguida tomaron manos al asunto y empezaron a pensar que había muchos intereses por parte del papa Luna en que el elegido fuera al gusto de el pontífice aragonés y la muerte del obispo de Zaragoza era conveniente para que no se interpusiera en la elección. Por ello, Aragón envió al obispo de Huesca, muy estimado en la ciudad de Zaragoza y trabajaba a favor del otro papa, el Papa de Roma. El 15 de febrero de 1412 se alcanzó un buen clima al reunirse por primera vez en el pueblo de Alcañíz (Teruel) en la que se firmó el Tratado de Alcañíz. Este tratado firmado previamente a la fecha de la elección, proveía los 28 capítulos en que se acordaban las condiciones que se debían seguir para elegir al nuevo rey.
Todos se reunieron en Caspe (muy cerca de Zaragoza) en junio de 1412.
Cada compromisario pudo entrevistarse con los elegidos y la noche del 24 de junio se escribió por fin el nombre del sucesor de Martín I. No fue nada fácil. Hubo muchas dudas hasta el último momento.
Tuvieron que esperar a la mañana del 28 de junio para poder leerse el nombre. Reunidos todos en la iglesia de Caspe, los compromisarios respondieron ante la iglesia y la sociedad de la corona de Aragón. El elegido era tal vez el que menos se esperaba, ya que el favorito era el Conde de Urgell. Después del discurso de Vicente Ferrer, en las puertas de la iglesia de Caspe ante todo el pueblo reunido: Fernando de Antequera fue el elegido. Los demás pretendientes prestaron su homenaje ante el nuevo rey electo de Aragón pero tan solo uno se negó, el conde de Urgell. Fue “injusto”, declaró el conde. (Afirmación con la que estamos de acuerdo, pero no solo fue obras de Ferrer, también la burguesÍa barcelonesa tuvo mucho que ver) Realmente, la historia le dio la razón con el transcurso del tiempo, pero ya era demasiado tarde. Y a demás cometió el error político de renunciar a prestar homenaje al rey.
Aunque algunos compromisarios aragoneses y catalanes no les satisficiere mucho la elección de Antequera, bajaron la cabeza ante Urgell. Por los documentos escritos y, sobre todo, los escritos por cronistas de entonces, durante su estudio se percibió “miedo” y cuidado en el momento de elegir al nuevo rey. Tal vez instado por el propio Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, el antipapa Luna.
La elección de Fernando de Antequera fue injusta. Había muchos intereses comerciales por medio e incluso estaba el mismísimo antipapa Luna. Pero vayamos por partes. Para empezar, cada elegido o pretendiente se acercaba a los intereses de la corona.
El duque de Calabria, era un Anjou, una nueva dinastía se sentaría en el trono de los reyes-condes de Aragón. Por otro lado, aunque era muy rico y dispuesto a ser rey, al final lo rechazaron.
El duque de Gandía era el de mayor edad, ya tenía muchos años. Era tío de los últimos dos reyes y primo de Pedro IV de Aragón. Demasiado mayor para reinar por mucho tiempo; por ello fue rechazado.
 Federico de Aragón, el ilegitimo hijo del rey Martín, tenia un inconveniente en su contra. Su padre nunca le quiso legitimar, ni a su hermana, nacidos de la relación del monarca con la italiana Tàrsia Rizzari. Aunque siempre supo que eran sus hijos y los llevo a Barcelona para que se criaran dentro de su corte, nunca quiso legitimarlos.
Jaime de Urgell era el favorito de la corte catalana que veían en él al auténtico rey de la corona catalano-aragonesa, por derecho real y por su lealtad a la corona. Jaime obtuvo grandes honores en vida de los dos últimos reyes. Era el miembro legal de la familia real más cercano al rey Martín. Si el padre de Jaime hubiera vivido por aquel entonces, sería el nuevo rey como dejó escrito Juan I, hermano de Martín I. La nobleza y los terratenientes catalanes apoyaban su candidatura. Algunos valencianos veían en Urgell a un futuro buen rey. También la familia Urgell tenia muchas posesiones en Valencia. Jaime de Urgell quiso ir por lo legal, y no tomar por la fuerza lo que por derecho le tocaba. De antes de la muerte de Juan I como a la muerte del hermano de este, Martín I, Don Jaime tenía una gran confianza en salir elegido como monarca. Tanto catalanes como aragoneses, principalmente, hubiesen deseado que hubiera tomado el reino a la fuerza cuando debió, pero no lo hizo. Fernando de Antequera era el favorito del antipapa Luna, puso mucho empeño en que el Antequera surgiera elegido. Al papa Luna le convenía expandir su poder por toda la península y por Portugal. El papa de Roma estaba en contra de Luna y las relaciones eran tensas por no decir que casi inexistentes. 
Si apoyaba al castellano, éste podría ser coronado por él y que el apoyo del nuevo rey de Aragón era algo que deseaba mucho. 
La burguesía catalana dedicada a los paños y la lana castellana como con otros productos comerciales con Castilla veían en Fernando al mejor candidato ya que éste era el propietario de las mayores rebaños de ovejas de la península. Si la elección de Antequera era muy productiva también era muy importante para mantener las buenas relaciones con Castilla. Una invasión por parte de Castilla no agradaba a la burguesía en Catalunya. Valencia y Aragón no estuvieron de acuerdo del todo pero aceptaron al nuevo rey. Vicente Ferrer ensalzó la figura de Fernando de Antequera en su discurso después de leerse su elección. El pueblo de Caspe que oía aquellas palabras no podría creer que el nuevo rey fuera un Trastamara y más después de saber que la dinastía de Aragón cambiaria por la castellana. La nueva dinastía pasaría a ser Trastamara de Aragón.
Todos los pretendientes al trono que rindieron homenaje al nuevo monarca, obtuvieron con el paso del tiempo riquezas, altos puestos de importancia en la política y en la sociedad, así como también posesiones terrenales. Por su parte, el más defraudado de todos, Urgell, se encerró en su castillo de Balaguer. 
El nuevo rey se sintió muy mal, rechazado por una minoría catalana muy importante y con mucho poder político, leales a Urgell. Hizo lo posible para que el conde se hiciera con él e incluso mediante un pacto que le llegaría a dar muchos beneficios y riquezas para ganarse así su confianza. Pero no, Urgell no “bajó de la burra”. Encerrado en su castillo, el rey se vio obligado a tomar decisiones drásticas contra él. Y Urgell murió en una mazmorra y le fueron confiscadas todas sus propiedades.