¿Es tan mal negocio para Catalunya la independencia?

¿Es tan mal negocio para Catalunya la independencia?

Tenemos tal lio montado entre nosotros que yo por lo menos, no sé como contentar, en mis escritos analíticos, a todos mis amigos y seguidores.
Cuando encuentro y analizo noticias que dan la razón a unos los otros me ponen contra la pared y redefinen en que bando estoy y si realizo algún análisis al revés, pues eso, todo al revés.
Tengo solamente dos opciones o callarme y caer nuevamente en el silencio de los malditos que es lugar de donde procedo, o no dejar de escribir y enfrentarme contra viento y marea, una y otra vez sin resultado notorio, a los prebostes y autócratas, que desde lo mas alto de la quebrada, deciden lo que podemos decir o encubrir, pensar o disimular.
Esta vez este escrito levantará ampollas entre los de aquí y afirmará opiniones entre los de allá. Me dan igual, unos y otros.
IDN et Notices, ha publicado un análisis sobre la potencial conmoción que tendría, una probable independencia de Catalunya.
Dice el análisis que además del brutal impacto en aspectos históricos, sentimentales, sociales, políticos o culturales, que no es poco, una hipotética independencia de Catalunya tendría consecuencias económicas demoledoras tanto sobre esa comunidad como sobre el conjunto de España.
Se han desvelado nuevos datos sobre este último aspecto, datos reveladores que nos ayudan a responder a la pregunta: ¿Es tan mal negocio la independencia para Catalunya?
Pues todo indica que sí, que lo es. La primera región exportadora de España, a la cabeza desde siempre en innovación e iniciativa empresarial, sufriría mucho, y de hecho ya se está resintiendo de todo este desvarío esencialista. El conjunto de España también sufriría, por supuesto, pero simplemente por dimensión, encajaría mejor el golpe.
En el último año, por ejemplo, 987 compañías de Catalunya trasladaron su domicilio fiscal a otras regiones, de las que 446, casi la mitad, lo ubicaron en Madrid.
La cifra de sociedades que huye de la autonomía catalana va en aumento. Madrid recibió en los últimos años exactamente 1.090 sociedades catalanas, según datos de Axesor. (La primera Agencia de Rating española).
Actualmente la situación sigue esa tendencia. Uno de los pocos empresarios que habla sobre los problemas económicos de la independencia es Josep Bou Vila, presidente de la Asociació de Empresaris de Catalunya, que asegura que los inversores encuentran actualmente más tranquilidad de capital en Madrid: “Huyen de todo lo que sean aventuras. Pueden ser positivas o negativas, pero igualmente son aventuras”.
La deslocalización de empresas, es decir, el cambio de sede, es algo habitual. Y de Madrid por ejemplo también se van muchas. Es la que más abandonos registra, y Catalunya es la segunda región donde más compañías se deslocalizaron en el año 2014.
Pero lo importante es el saldo. Madrid registra balance positivo porque acogió 1.994 nuevas sociedades. La misma cuenta sale en rojo en la región catalana, comunidad que otrora no tenía parangón en España en dinamismo e innovación empresarial, donde se marcharon casi mil empresas en 2014 pero sólo recibió 602.
Bou Vila resumen en tres los motivos de la salida de tantas empresas: “Primero, la enorme cantidad de regulaciones en materia de actividad, permisos de obra y control a la empresas. Segundo, que el control fiscal que hay en Catalunya es muy superior al que hay en Madrid y, finalmente, el gran problema que preocupa mucho a los inversionistas”.
También está teniendo un duro coste para la economía catalana el proceso secesionista en materia de inversión recibida. La inversión extranjera productiva aumentó en ocho comunidades autónomas y descendió en las otras nueve, con una caída del 15,8 % en Catalunya, cuyo peso en la inversión total se reduce del 22 al 16,8 %. En su conjunto, la inversión extranjera productiva en España creció el 9,8 %, hasta situarse en 17.626 millones de euros, gracias a factores como la recuperación económica, la depreciación del euro y los bajos costes energéticos.
Otro de los pocos empresarios que habla, el consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, exige agotar de inmediato todas las vías del diálogo con el Gobierno central. Guardiola cree necesario construir marcos que les permitan “desarrollar la actividad con normalidad”.
Banco Sabadell forma parte de las principales entidades catalanas junto a CaixaBank y Catalana Occidente. Al igual que las grandes compañías como Gas Natural, Volkswagen Audi, Seat o Celsa, tienen en torno el 70 por ciento de su negocio fuera de la región.
No hay que tener mucha capacidad de anticipación para valorar lo que puede suponer para estos grupos una ruptura, y peor aún si es por las malas. Los bancos ya han dicho que si hay independencia se tienen que ir fuera de Catalunya.
Por no hablar de la salida previsible de la UE y del euro o de la deuda que ya soporta la Generalitat, que no puede afrontar por sí sola, o la que le correspondería en un hipotético reparto de los cerca de 700.000 millones de deuda del Estado.
IDN et Noticias. Jorge Chamizo.