HABEMUS PRESIDENT

HABEMUS PRESIDENT

Habemus president, pero existen los mismos interrogantes o incluso alguno nuevo.
Primero: ¿Es compatible acelerar el proceso hacia la independencia con intentar encauzar una negociación con el futuro Gobierno central? No lo parece. De entrada, está por ver si Mariano Rajoy conseguirá retener la presidencia o si, por lo contrario, Pedro Sánchez, logrará alcanzar un acuerdo con Podemos y Ciudadanos, tal y como ha reiterado en las últimas horas. “El cambio es más urgente que nunca”, subrayó el líder socialista dando así portazo, otro, a la gran coalición que anhela Rajoy. Convergència estaría dispuesto a apoyar al aspirante del PSOE. “Todo menos hacer presidente a Rajoy”, afirma un dirigente de CDC, quien recuerda que esta fue una de las conclusiones que quedaron claras en el consejo nacional celebrado el sábado. Pero una cosa es votar a Sánchez para evitar que siga Rajoy y otra muy distinta es que a cambio este se avenga a hablar de la independencia. La alternativa, pues, sigue siendo regresar a la casilla del referéndum, pero de las palabras de Munté y del discurso de investidura de Puigdemont se desprende que más que frenar el propósito es el de intentar acelerar.
LAS HERIDAS ABIERTAS
Difícilmente Esquerra aceptaría recuperar la idea del referéndum y mucho menos lo haría la CUP, que sigue resteñándose las heridas que la negociación con Junts pel Sí ha dejado todavía abiertas. Anna Gabriel desveló en declaraciones a RAC-1 que durante las conversaciones para intentar alcanzar un pacto, uno de los negociadores les llegó a plantear un símil que se descalifica por sí solo: “Alguien de JxSí dijo que la cabeza de un israelí [Artur Mas] vale por 10 palestinos [los diputados de la CUP]”.
Una de las dudas que ya ha quedado despejada es la de los nombres de ERC en el Govern. En una reunión en la que participaron Ma, Puigdemont y Oriol Junqueras, se acordó que, además del supervicepresidente Junqueras, le acompañarán Raül Romeva, como titular d’ Exteriors, Transparència i Relacions Institucionals, Dolors Bassa como ‘consellera’ de Benestar, Treball i Famílies, Toni Comín, en Salut y Carles Mundó, en Justícia.
Otro interrogante despejado es el del futuro del que fue cabeza de lista de los ‘cupaires’, Antonio Baños. Dijo que renunciaría porque no había conseguido que su partido apoyase la investidura de Mas. Después, una vez el líder de CDC tiró la toalla, especuló con la posibilidad de quedarse, si su partido se lo pedía. Pero el partido no se lo ha pedido y Baños está dispuesto a formalizar su dimisión. Otra víctima del procés. ¿La última? ‘Chi lo sa’. Quien ya ha hecho las cajas, literalmente, es Mas, quien colgó en su cuenta oficial de Instagram una foto en el que se le veía sentado en el que ha sido su despacho en los últimos cinco años mientras recogía documentación. Otra imagen para la historia.