ISABEL, tela de araña.

ISABEL, tela de araña.
Por fin salió de la imprenta, y está a punto de publicarse, mi desmitificadora opinión de otro gran personaje histórico de gran calado, que cumple con el objetivo generalizado donde la verdad está corrompida con el silencio y la mentira.
Isabel la Católica llegó al trono gracias a una tupida tela de araña tejida por ella misma y algunos de sus seguidores, sobre los mandatarios, las leyes, los usos e incluso fueros, acuerdos y tratados, que supo evitar e incumplir como nadie.
Esperó pacientemente, como una araña, a que sus víctimas cayeran en su tela para inyectarles su veneno y depredarlas sin piedad y, como aquellas, al verse sorprendida, cambiar sus intenciones, pero sin apartar sus patas de la tela.

No se trata de saber si fue una mujer de fuerte carácter y de temperamento enérgico, que lo fue,
sino de llegar casi a conocer que fue violenta, manipuladora, ilegítima y sanguinaria y posiblemente adúltera, pero no católica, tal como yo entiendo lo de católica.
De todas maneras cambió toda una época.
Esa es mi opinión, claro.