LA HISTORIA Y LEYENDA DEL CAMINO DE SANTIAGO.

LA HISTORIA Y LEYENDA DEL CAMINO DE SANTIAGO.

LA LEYENDA DEL BARCO QUE TRAJO AL APÓSTOL

CAPÍTULO V

Y para acabar, quiero contaros una historia o leyenda sobre el porqué del símbolo jacobeo de la vieira colgada del bastón del peregrino y que no tiene nada que ver con lo que hemos leído hasta ahora.
Se cuenta que sucedió en las inmediaciones del lugar donde se varó la barca que transportaba los restos del apóstol Santiago desde Palestina.
En esta leyenda se especula con la posibilidad de que la villa de Bouzas, en Vigo, hubiera sido el primer puerto de Galicia y por lo tanto español, en haber tenido algún contacto con los restos del apóstol. A este lugar llegaron una pareja de jóvenes, de importantes familias, a celebrar su boda.
El novio y su familia procedían de Gaia, en Portugal, y la novia de Amaia, en Galicia, España. Al ser Bouzas el punto intermedio entre ambas localidades, se decidió que fuera el lugar donde celebrar la boda.
Uno de los juegos con los que se entre tenían consistía en “abofardar”, un juego de destreza consistente en lanzar al aire una bofarda (lanza) y recogerla mientras se galopaba antes de que estas alcanzasen el suelo. Cuando el novio, que participaba en el juego, lanzó su bofarda, vió como, arrastrada por el viento, se desviaba hacia el mar. No estando dispuesto a perderla, sin dudarlo, cabalgó hacia el agua con la intención de no perderla.
Pero lo único que consiguió fue que tanto el como su montura se hundiesen en las aguas de la Ría de Vigo, ante el estupor y desesperación de todos los presentes al ver que no salía del agua. El tiempo transcurría y no daban señales de vida, ni caballo ni caballero.
En ese momento los angustiados presente vieron como llegaba un barco que navegaba precisamente sobre el lugar en el que el caballero había desaparecido. Una vez el barco hubo pasado, emergieron, milagrosamente, caballo y caballero cubiertos completamente por conchas de vieira. Los tripulantes de la nave, en la que viajaban los restos del Apóstol Santiago, levantando la mirada al cielo, exclamaron:
“Verdaderamente quiere Jesucristo manifestar ante ti su poder para bien y honra del vasallo que llevamos en esta nave a dar cristiano enterramiento. Quien a Santiago desee servir deberá visitarlo allá donde fuese enterrado llevando conchas como esas de las que tú estás cubierto”.
Todos los presentes consideraron la salvación como un milagro debido a la intercesión del cuerpo que se transportaba en la barca y quedaron así indisolublemente unidos para siempre la imagen de Santiago con la concha de vieira.
Esta leyenda intentaría, por tanto, explicar la elección de la vieira como símbolo de la peregrinación a Santiago, realizada por el mismísimo Apóstol.
“…Cando chegaron dereitos de Portugal, e xa por la costa de Galicia, à un lugar que chaman Bouzas había unha grande festa…” Sigue haciendo mención de que muchos de los hombres a caballo hacían manifestación de su hombría jugando con lanzas (bafordo), “Entre estes que bafordaban, bafordaba o noivo no seu corcel ía bafordando, o cabalo dun súpeto pulo meteuse no mar e mergullóu.
E só víase como un ronsel de escamas que aboiban por riba das onda do mar e ía cara a nave ú andaba o Corpo de Sant-Iago. En cabo saíu o cabalo co seu cabaleiro a tona do mar alí mesmo á carón da nave: E todos desde terra poderon albiscar aquel mirage.
E o cabaleiro catouse, e víu o cabalo e a sela e o pectoral e as estribeiras e os panos todos cheos de vieiras…”
“…rogasen a Dios les declarase el enigma de aquellas veneras, de que fe hallaua adornado: Ellos lo hizieron y les respondió una voz, que aquellas veneras era inssignias de que andarian adornados los devotos y Peregrinos de Satiago por suyos, y que por ellas como suyas seria conocidos y gratificados de Dios en esta vida y en la otra por el servicio que avian hecho al Apostol.

E despois, todo pelengrino que había d´ire no andante a Compostela en procura de Sant-Iago levaba por sinal as cumchas de vieira no chapeu e na escravina de saial”.