LOS CATALANES NO SOMOS ASÍ.

LOS CATALANES NO SOMOS ASÍ.

Se que hay un montón de buenos amigos muy preocupados por el resultado de las próxima convocatoria de elecciones en Catalunya. Y los comprendo. Las últimas declaraciones del President no son muy alentadoras. No son, como en otras ocasiones pletóricamente optimistas, incluso podrían interpretarse contrarias al evidencia del éxito. Parece que el resultado preocupa y mucho, mucho más que la propia participación. Dice el President, en La Vanguardia de este domingo: “Sense una majoria pel sí, el procés s`haurà acabat” (“Sin una mayoría por el sí, el proceso se habría acabado”). Y tiene toda la razón.
¿Cómo debemos interpretar esta preocupación?. ¿Una llamada al sí? ¿Una atenuación a los del no? ¿Una llamada a la no participación, que sería un buen resultado para sus pretensiones? ¿O el President y sus “boys” tienen malas noticias?
No lo sé. Pienso ir a votar eso sí, pero no es lo que mas me preocupa en estos momentos como a la mayoría de mis buenos amigos. Algunos de ellos, incluso andan recogiendo firmas por ahí para pedir a comercios y supermercados que cierren el día 11, para que la concentración de la Meridiana sea nuevamente masiva, clamorosa, potente.
No quisiera que mis amigos (ni nadie que lea estas líneas) pueda siquiera interpretar que yo deseo lo contrario, pero repito, vuelvo a repetir que no es lo mas preocupante en mi vida, ni en mi espíritu, ni en mis principios si la Meridiana se llena o no, si obtenemos el sí o el no.
Lo que me preocupa, lo que me duele, lo que me tiene sin sueño es Aylan, aun después de muerto, porque ¿cuántos Aylanes se han quedado a medio llegar? ¿Y cuantos están todavía medio enterrados entre las ruinas de Homs o de Alepo o de Hama…
Si usted hubiese tenido hermanos y amigos que hubiesen muerto degollados como pollos; si usted no hubiera perdido la cabeza a pesar del diario bramar de los obuses; si usted hubiese perdido sus horas de sueño en Siria ( los sueños, y el mullido despertar); si usted hubiese vivido así bajo ese dogal de cascotes y no hubiera tratado desesperadamente de huir, de escapar, de poner a salvo a los suyos, digo, entonces es que a lo peor usted no es un hombre. Entonces es que a lo peor usted prefiere nuestra democracia, nuestro cristianismo, la Champions Ligue y por supuesto la convocatoria de este mes de septiembre. Lo comprendo. Esto ha sido así desde que el hombre es hombre. Siria está lejos y nuestro Independencia política también (pero me han hecho creer que no, una vez mas).
Hemos visto fotos de niños despanzurrados entre escombros remotísimos, caravanas lisérgicas de refugiados a tomar por culo de lejos, bien allá. Hasta que Europa se nos ha descosido por el borde y ya tenemos aquí los telediarios enlodándonos el salón con alaridos de madres con pañuelo y poniéndonos todo perdido. Si apagásemos la pantalla con el mando a distancia, ¿escucharíamos sus gritos?. No pero sí los nuestros. Ya están aquí. Son los 15.000 niños muertos. Pero al cambiar de canal podemos ver a nuestro excelso Josep Cuní y a sus colaboradores machacándonos día tras día sobre las variadas posibilidades de llegar a ser, ¡por fin¡ independientes.
El papa Francisco encaramado a la ventana del Palacio Apostólico, bajo sus pies, la plaza de San Pedro repleta de fieles. Casi gritaba, con los puños cerrados: “Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz. Queremos que en nuestra sociedad destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz…”
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, reprochó a los países europeos (Catalunya desea ser un Estado europeo ¿no?) “que no estén a la altura y que pongan excusas” para acoger refugiados. Reiteró su idea de coordinar una “red de ciudades que den pan, techo y dignidad a las miles de familias que huyen de la guerra” ¿Y la Generalitat?
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Palma ha acordado ofrecer Palma como ciudad de acogida ante la crisis que se vive en Europa por la llegada de refugiados que huyen de la guerra o de la miseria y piden auxilio humanitario. Por su parte, “Més per Mallorca” también se ha ofrecido para acoger refugiados y su coalición en Inca presentará una moción para la acogida temporal de estas personas, según las capacidades del municipio.
A este ofrecimiento, se les sumarán los ayuntamientos de Calvià y Andratx entre otros.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha destacado este viernes que el equipo de la primera edil de Barcelona, Ada Colau, ha dado “un ejemplo” al hacer de la capital catalana una ciudad de acogida internacional, y ha destacado la adhesión de la capital española a la red.
El alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, ha asegurado que este es el comienzo de un tiempo nuevo y de esperanza no sólo para España, sino para toda Europa que están tratando con brutalidad los problema humanos que plantean y ha avisado: “Frente a su soberbia, nosotros la humildad; ante su desprecio, la fraternidad”.
La Generalitat Valenciana, ha anunciado este viernes que la comunidad dispone de 300 plazas para atender a los refugiados en su red pública de albergues.
La Xunta de Galicia, ya había expresado que su comunidad está “en disposición” de acoger a 300 refugiados sirios “sin ningún inconveniente”, cifra que, en todo caso, podría ampliarse si familias y grupos sociales también ofrecen refugio.
Los Gobiernos de Aragón, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias, Cantabria, Navarra, de y País Vasco, también están dispuestos a acoger a refugiados y algunos ya trabajan en coordinación con los Ayuntamientos de sus regiones.
Castilla y León, La Rioja y Murcia, se han mostrado dispuestas a sumarse.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, se ha pronunciado en la misma línea.
No sigo, ya me han entendido.
Muchos líderes europeos no sólo han incumplido sus responsabilidades morales en plena crisis de los refugiados por anteponer cálculos electorales, económicos o demográficos a proteger el valor supremo de la vida de las personas. Además, estos dirigentes, con su política migratoria de muros, cuotas y devoluciones en caliente, están saltándose un buen puñado de leyes que han prometido defender.
Pero usted no es así ¿verdad que no President? ¿Usted no antepone cálculos electorales al drama de los refugiados verdad?
Por eso me atrevería a decirle a nuestro President, del que no he oído su voz, que naturalmente que es importante el sí en la convocatoria, pero además, es mucho más importante definirse de inmediato alto y claro, manifestar urgentemente al mundo entero que Catalunya es una sociedad con unos valores profundos y que por solidaridad y por decencia, hemos entendido siempre que el asilo, político o no, es un principio moral de la propia democracia.
No se trata tan solo de una discusión de cuotas, se trata de defender y no renunciar a un valor ético que dé sentido a nuestra propia existencia.
Todas las sociedades deben tener unos valores profundos que hacen que sus miembros se sientan partícipes de un mismo proyecto y comprometidos con él. No es solo por solidaridad, es también por nuestra propia decencia, para no tener que vivir con nuestra propia conciencia amordazada.
Una organización de activistas húngara, recientemente ha puesto carteles de publicidad con el siguiente lema: “Perdón por nuestro Gobierno”, al ver a su Presidente hablar con arrogancia y egoísmo sin medida.
Yo, también, hoy con vergüenza, quiero decir: perdonen por nuestro Gobierno, los catalanes no somos así.
Conocemos el sabor a salitre de las lágrimas del miedo. Nos queda humanidad para sufrir con el dolor ajeno. Tenemos solidaridad suficiente para acoger, como acogieron otros (con la excepción de Francia) a la generación de nuestros padres que escapaba de la dictadura.
Espero seguir siendo amigo de mis amigos pero la única arma de que dispongo, es la palabra a través de mis escritos y no pienso renunciar a ella.