NOSOTROS SOMOS LA CLAVE

El ilustre Jean Ziegler, del Partido Socialista Suizo, actual vicepresidente del Comité Asesor de Derechos Humanos de la ONU, conocido como “El azote del capitalismo”, sostiene que “vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Nüremberg. España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima.”

Ziegler debería ser más oído que Belén Esteban o Eduardo Inda, pero los medios de comunicación también están en manos de eso que él denomina “la dictadura mundial del capital financiero”. Según el sociólogo noruego Johan Galtung, seis familias, solo seis, controlan el 96% de los medios de comunicación occidentales. Que a Isabel Pantoja le roben las bragas en la cárcel puede ser una noticia más comentada que la millonaria fianza del Tribunal de Cuentas a un ministro de la nación española o la imputación al partido del Gobierno por lucrarse con la corrupción.

Ahora resulta que Maduro -que en 2013 ganó unas elecciones supervisadas por observadores internacionales, entre ellos los parlamentarios Daniel Serrano (PP), Antonio Trebín (PSOE), Antoni Picó (CiU), Enrique López (IU) y Aitor Esteban (PNV), con el señor Bono a la cabeza, y que calificaron de “fiables” y “muy limpias”-, es un dictador. Sí, ha sido sobrevenir la guerra ucraniana y ya Venezuela es una dictadura sangrienta. A usted se lo venderán así, pero sepa que solo buscan el petróleo venezolano para extender el imperio. No Obama, sino los dictadores financieros que lo gobiernan.

Los movimientos ciudadanos surgidos en Europa son un freno a sus intereses canallescos. A la gente es imposible vencerla cuando está informada y organizada, porque además vota. Internet es su peor enemigo hasta que logren controlarlo. Aunque usted no lo crea, aunque le hayan hecho sentir insignificante, usted es indispensable para frenarlos. Con su palabra, con su voto, con su actitud. No se deje manipular y actúe, aunque solo sea comentando en Internet y votando contra gánsteres al servicio del dinero.

Que nuestra deuda es delictiva e ilegítima ya lo sabemos, pero hay vergüenzas peores que ocultan los medios: cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de diez años, más de mil millones sufren desnutrición permanente; según la FAO, la agricultura mundial podría alimentar al doble de la humanidad mientras diez multinacionales controlan el 85% del trigo, el maíz, el aceite… Fijan precios y deciden quién vive y quién muere ante los ojos de “democracias” gobernadas por espantables fantoches a su servicio. El día que vaya a votar, recuerde que a los títeres de la dictadura financiera mundial los quitamos y los ponemos nosotros con nuestro voto. Nosotros somos la clave.

José Antonio Illanes.