OPINIONES SOBRE EL ORIGEN DE LA SEMANA SANTA.

OPINIONES SOBRE EL ORIGEN DE LA SEMANA SANTA.

Mi hijo, todavía con 8 o 10 años, (de aquello hace ya más de treinta) me preguntó –más o menos- en el palco del gobernador militar de Córdoba donde nos habían invitado: “Papá, pero si siempre me has dicho que a Jesús lo mataron los soldados, ¿cómo es que ahora le rinden honores?” Y no supe que contestarle. Lo peor es que todavía no se que decir.

El origen de la Semana Santa comienza realmente como parte de la Pascua Judía, ya que Cristo fue crucificado y resucitó durante la semana de la Pascua judía. Los cristianos creen realmente que Cristo es el Cordero de Pascua del que se habla en Éxodo, porque Él mismo se convirtió en el sacrificio perfecto, sin pecado, por los pecados de todo el mundo. Los judíos que decidieron seguir a Cristo entonces, honraron este día en los años sucesivos durante el tiempo de la Pascua judía, pero mientras el cristianismo se extendía por las naciones no cristianas, la celebración de la Semana Santa fue fusionándose gradualmente con “los ritos de primavera” paganos muchísimo mas antiguos.

La Pascua (también conocida como Domingo de Resurrección), es el evento del cual depende toda la fe cristiana. Pablo, quien fuera anteriormente un líder judío hostil a los cristianos, se convirtió cuando tuvo un encuentro con Jesús en el Camino a Damasco (Hechos 9). Como testigo ocular de Cristo, Pablo dejó muy claro que sin la resurrección no existe ninguna base para la fe en Cristo. Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos de vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó vana es entonces nuestra predicación, y vana es también vuestra fe. (1ra de Corintios 15:12-29).

Aunque existen otras opiniones mas radicales que dicen que la llamada “semana santa” cristiana es la apropiación, por parte del cristianismo, de la leyenda pagana de la lucha entre el cordero y la serpiente. El cordero débil pero joven, lleno de vida, de sangre caliente, en representación de la primavera, del florecimiento de la naturaleza, del verdor de los campos, quien, a su vez, vence a la serpiente, de sangre fría, ojos inexpresivos, que representa la sequedad y la esterilidad del frío invierno. Consideramos propicio señalar, según los defensores de esta versión, que la llamada “semana santa”, tiene su origen real en las fiestas primitivas y paganas de la primavera. Y así como la gente reza, invoca y se recoge de una manera especialmente devota en la “semana santa”, así mismo sucedía en esas celebraciones paganas antiguas, que eran símbolos de la preservación de la memoria de la fertilidad en la naturaleza y la reproducción de la vida animal y vegetal, y, por eso, los ritos propiciatorios de las mismas por parte de los primitivos pueblos agrícolas, incluían como una ofrenda a la sensualidad de la naturaleza, que espontáneamente se desborda en la primavera, en libertinajes, excesos, y abusos…

Dionisio, por ejemplo, en la mitología griega dios del vino y la vegetación, enseñó a los mortales cómo cultivar la vid y cómo hacer vino, moría cada invierno y renacía en la primavera. Para sus adeptos, este renacimiento cíclico, acompañado de la renovación estacional de los frutos de la tierra, encarnaba la promesa de la resurrección de los muertos. Los ritos anuales en honor de la resurrección de Dionisio se basaban en cultos orgiásticos y fueron llamados las grandes dionisíacas.

Por eso la tradición de la celebración de la resurrección de la primavera, después de vencer al invierno, los cristianos la superponen y mezclan con la celebración de la pascua judía, pero sustituyendo, con este rasgo pagano, la celebración judía del advenimiento del Mesías llamado Jesús.

El cristianismo se propagó por todo el mundo antiguo porque fue adoptado como la religión del Imperio romano que la propagó  por todo sus territorios sometidos y la impuso como religión oficial a las poblaciones de esos territorios.

Pablo de Tarso no fue judío, y fue él quien constituyó el cristianismo con elementos del paganismo griego, del estoicismo, fruto de su vinculación con Séneca a través de Filón de Alejandría que era un filósofo neoplatónico.

Pero fue Constantino, en el edicto de Milán del año 313 d.C., quien legalizó la religión cristiana y, posteriormente, la instituyó como religión oficial del Imperio. Se unifican, en este importante personaje, los primados político y religioso- cristiano del Imperio.

Otra opinión, cercana a la anterior es que tanto los mitos y obras de arte de la muerte y resurrección de Jesús, como las fiestas de la Semana Santa y el Carnaval rememoran las fiestas paganas de fertilidad de cosecha de la primera época agrícola, cuando tenían fundamento astronómico y propiciaban los fenómenos coincidentes con las situaciones estelares del 14 de febrero al 1 de marzo de hace 5.300 años, hoy del 1 al 15 de mayo. “En efecto, en primavera en Grecia, en el imperio romano, en los países teutónicos y en los celtas, se hacían  procesiones donde se bailaba y se cantaban canciones de sátira sarcástica y obscenas. Los himnos y representaciones burlescas llamadas Gefirismos o los similares Stenia, en los que mujeres decían obscenidades y groserías de carácter religioso al paso de las procesiones (en la religión cristiana se cantan Saetas –“canciones con palabras que hieren”-). Las letras de estos cánticos religiosos tenían la función mágica de herir y asegurar el orto crepuscular de la constelación Flecha, para que las constelaciones opuestas se fueran al ocaso/se murieran (Híadas y Paredro / Orión, una asociada a las benéficas lluvias y otra al enterramiento y muerte de la semilla, para que posteriormente renaciera la vegetación y la Naturaleza se llenara de flores). (Ritos que evidencian su fundamento astronómico en eventos estelares que ocurrieron de forma simultánea varios miles de años antes). “Con ellos se celebraba el año nuevo (para que este fuera favorable) ó la entrada de la primavera que simbolizaba el renacimiento de la naturaleza.”

Tanto las fiestas del Año Nuevo, como las de la Semana Santa y las del Carnaval, la religión cristiana ha modificado las fechas de celebración. Actualmente el Año Nuevo se celebra en enero, la Semana Santa se celebra tras la primera luna llena después del 21 de marzo (día de comienzo de la primavera hoy día). El Carnaval se celebra en febrero antes de la Semana Santa. En estos últimos casos manifiesta el desconocimiento de los mitólogos cristianos del fundamento astronómico y los hechos astronómicos de las fiestas paganas a las que sustituyen.

Las celebraciones modernas son el resultado de este compromiso. Al mismo tiempo, el Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua, es a menudo el único día en que muchas personas asisten a la iglesia y se les presentan las “Buenas Nuevas” de Jesucristo. La ceremonia misma de la Pascua judía. Los eruditos cristianos creen que el Antiguo Testamento es Cristo oculto, mientras que el Nuevo Testamento es Cristo revelado. Examinemos los elementos de la Pascua a la luz de la vida de Cristo. (esto es tradicionalmente conocido como Viernes Santo, pero muchos eruditos de la Biblia han determinado que la crucifixión tuvo lugar un miércoles o jueves).

Con mucha razón, los cristianos alrededor del mundo entero consideran la Semana Santa como un acontecimiento muy especial. Pero en los primeros días de la iglesia, la mayoría de los cristianos eran judíos convertidos.

Cristianos judíos -o judíos mesiánicos- consideran a la Pascua, simbólica del tiempo cuando Cristo liberó a todos los creyentes del castigo del pecado (mediante Su muerte en la cruz) y muerte (mediante Su resurrección de los muertos).

Sin embargo en muchas partes del mundo y de culturas diferentes a la cristiana, la Pascua se considera y se celebra de diferentes formas.

En sus orígenes judíos, aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia de la festividad de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que la fiesta de Pascua es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha (o variaciones de eso) se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía.

No hay duda en las raíces germánicas de los rituales paganos de las Pascuas cristianas. En la zona teutona, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.

Tanto en Estados Unidos como en Noruega y Republica Checa, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas algunas tradiciones locales que se escapan de su sentido religioso. En los Estados Unidos, por ejemplo, el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones. Los huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejo de Pascua, también como símbolo de la fecundidad y de la vida que renace.

En Noruega, la tradición de Pascua incluye el esquí en las montañas y los huevos que pintan para adornar. Pero existe un elemento típicamente noruego que resulta muy curioso: es una tradición solucionar asesinatos en Pascua. Todos los canales principales de la televisión muestran crímenes e historias detectives, las revistas publican historias donde los lectores pueden intentar descubrir quién lo hizo, y se publican muchos libros nuevos. Incluso los cartones de la leche cambian para tener historias de asesinatos en sus lados.

Finalmente, en la República Checa, la tradición es azotar. Se realiza el lunes de Pascua por la mañana, cuando los hombres azotan a las mujeres con un látigo especial hecho a mano, denominado pomlázka. El pomlázka consiste en ocho, doce o hasta veinticuatro varas de sauce y es generalmente de medio metro a dos metros de largo y adornado con cintas coloreadas en el extremo. Mientras que el azote puede ser doloroso, el propósito no es causar el sufrimiento. Este rito se lleva a cabo para que los varones exhiban su atracción a las mujeres; incluso puede ocurrir que una mujer no azotada se sienta ofendida. La muchacha azotada da un huevo coloreado al individuo como una muestra de agradecimiento y perdón. Una leyenda dice que las muchachas deben ser azotadas para guardar su salud y fertilidad durante el año próximo. Las mujeres que han sido azotadas pueden obtener venganza por la tarde, cuando les llega el turno de verter un cubo de agua fría en el cuerpo de cualquier varón.

Yo, desde mi nacimiento soy “hermano” de la Cofradía del Cristo de la Caridad de Córdoba, pero también celebro con mucha alegría la llegada de la luz de la primavera y el fin de la oscuridad del invierno.