Otra historia de Córdoba.

“Mi Córdoba es la de las callejas y plazuelas, fuentes y azahares, blancos y ocres. Posiblemente sea consecuencia de haber vivido tan lejos de ella, lo cierto es que mis sueños se niegan a soñar con esa otra Córdoba de las últimos siglos, donde los hombres, mediocres, sin talento ni criterio, con muy raras excepciones, han ido destrozando, y continúan haciéndolo, la esencia pura de cada rincón, de cada monumento, de cada puerta, de cada trozo de muralla, de cada callejón, aplicando mediocridad, y poca o ninguna sensibilidad, en nombre de un desarrollo engañoso y falso.

Un desarrollo que no me interesa en absoluto, y que mis sueños se niegan a invocar, averiguar y muchísimo menos trasladárselos a mis nietos, de la historia más manipulada y sombría de mi Córdoba. Ni de la mía, ni de la nuestra. La Córdoba de mis sueños, que son mi otra historia, se acaba en el cosmos milenario, el que perdura, el que a poco que cerremos los ojos e intentemos, Como yo, soñar, lo descubriremos.”

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