Temps d’angoixes.

Temps d’angoixes, es un trabajo centrado en la permanente preocupación por el enfrentamiento histórico entre castellanos y catalanes y la permanente discusiones de unos y otros llevados por la pasión y el acaloramiento, sin bases sólidas, fruto de la manipulación de algunos políticos interesados i irrespetuosos y de un buen grupo de medios de comunicación empeñados, tan solo, en incrementar sus índices de audiencia.

Un estudio estructurado con objetividad, que nos lleva una vez mas a podernos plantear argumentos sólidos para definir los pros y los contras que nos han llevado a todos a una nueva situación histórica de confrontación.

“De todos los tratados a los que yo he tenido acceso, el más humillante de todos, en mi opinión, fue el Tratado de Utrech.

Reparto de algunas posesiones de la corona española y unos pactos y acuerdos que no serían otra cosa que la más alta traición histórica contra Catalunya y las decisiones de un rey francés para defender los intereses de su abuelo y no los de su propio pueblo.

El 14 de marzo de 1713,  a espaldas de los catalanes, se firmó, como antesala de la firma de la paz, el tratado de la evacuación de las tropas de Carlos de Austria, mientras los problemas propios de Catalunya se dejaban aplazados para un nuevo encuentro.

Cuando se firmó la paz, propiamente dicha, entre Luis XIV (abuelo de Felipe V) y los países aliados (excepto Carlos de Austria), los ingleses obtuvieron Menorca y renunciaron a confirmar las constituciones catalanes que habían prometido defender y aceptaron que estos obtuvieran los mismos privilegios que el resto de los habitantes de Castilla; eufemismo que no escondía la represión que preparaba Felipe V (nieto del  rey de Francia) si conseguía romper la resistencia catalana.

Traicionados tanto por los ingleses como por los franceses y por todos los firmantes del tratado, las autoridades catalanas escogieron ir a la guerra conociendo que el resultado iba a ser un fracaso sangriento y cruel.

La guerra de Sucesión acabó con todos los privilegios de Catalunya ya que Felipe V (nieto del rey de Francia) al día siguiente de la derrota de Barcelona (11  de septiembre de 1914) ordenó derogar cualquier privilegio e imponer el Decreto de Nueva Planta.

Y ahora querido lector, después de leer el preámbulo, los hechos y el final del enfrentamiento, toma la decisión que quieras.  Puedes adoptar la postura que creas más conveniente, yo he puesto por escrito argumentos suficientes para que puedas hacerlo. Y lo he hecho luchando por ser objetivo, aunque interiormente no lo soy.

No obstante antes de decidirte, recuerda que la guerra que acabó con los derechos, instituciones y costumbres de Catalunya (y también de Valencia, de Aragón, de Mallorca…y antes con todos los pueblos de España) fue consecuencia de una guerra que NO enfrentaba a castellanos y catalanes, o extremeños, o murcianos, o andaluces. Recuerda bien que fue una guerra entre un rey de origen francés y otro rey de origen germánico, que se enfrentaron por conseguir la corona de España.

Las contribuciones de Portugal, Países Bajos, Inglaterra, Prusia o Austria… no fueron por estar a favor o en contra de unos u otros, fue para obtener unos beneficios territoriales y comerciales todos ellos en contra de los intereses de todos los españoles; catalanes y castellanos.

El soldado atacante andaluz, madrileño, extremeño o gallego y el soldado defensor catalán, valenciano, mallorquín o aragonés, lucharon y se masacraron entre sí defendiendo un objetivo completamente indocumentado para ellos; que un francés o un austriaco se hicieran con la propiedad de nuestra península.

Intenta que no te pase lo mismo a ti, tomando el camino equivocado.”

Volver a arriba