UNA HISTORIA DE VIKINGOS.

UNA HISTORIA DE VIKINGOS.

¿Los vikingos en Sevilla?

Todo había comenzado al iniciarse el mes de agosto de aproximadamente el año 840 d.C., en el que una cincuentena de barcos vikingos llegó hasta la parte cantábrica de la península, arrasaron con todo lo que pudieron y siguieron camino hacia Lisboa, donde hicieron tres cuartos de lo mismo.
En septiembre ya habían bordeado la parte atlántica de la península llegando a Cádiz desde donde tiraron tierra adentro hasta encontrar el río Guadalquivir y navegaron rumbo a Sevilla, el objetivo prioritario de los atacantes. Sabían de la riqueza que la población guardaba y, como era habitual en todas las incursiones vikingas, no reparaban en aniquilar a todo aquel que se interponía en su camino.
Finalizando el mes de septiembre llegaron a Coria del Río donde saquearon todo lo que pudieron y no dejaron ni un solo habitante con vida.
El siguiente objetivo era la capital a la que llegarían tres días más tarde y en donde volverían a campar a sus anchas.
La incursión vikinga en l-Ándalus fue devastadora.
El problema que tuvieron los sevillanos fue el estar totalmente desprotegidos al huir de allí el mismísimo caudillo militar, quedando desamparados y a la suerte de la barbarie vikinga. Durante una semana estuvieron saqueando la población y matando a todo aquel con el que se encontraban.
No importaba si era un adulto, mujeres, niños o ancianos… intentaban acabar con la vida de la mayoría y al que veían en buenas condiciones físicas lo apresaban y se lo llevaban para ser vendido como esclavo. Afortunadamente un gran número de personas pudieron huir.
Al ser conocedor de las nefastas noticias, Abderramán II ordenó formar un potente ejército que fuese a liberar Al-Ándalus de la invasión de los escandinavos.
El plan consistió en atraer la atención de los atacantes hacia el sur de Sevilla, donde los estarían esperando en las inmediaciones de Tablada, por aquel entonces pequeña población y en la actualidad un barrio, en una importantísima batalla que tuvo lugar el 11 de noviembre de 844, que pasó a la historia con el nombre de Batalla de Tablada.
Fue en aquel mismo lugar donde el ejército del califa aplastó con contundencia a los vikingos invasores.
Según las crónicas musulmanas, la victoria árabe fue abrumadora.
Se dice que 30 naves fueron quemadas y cerca de veinte mil invasores perecieron (cifra exagerada, ya que la cifra posible oscilaría entre los mil y los dos mil).